Los primeros pasos

Agárrate que hay curvas

Hace algo más de un año, y después de mucho insistir, Compañero (en adelante C) y yo decidimos que era el momento de ser padres. Con algunas dudas al principio, no por mi parte, y con mucha ilusión nos pusimos a ello.  Visita al médico de cabecera, receta de ácido fólico, blablabla… lo que todos sabéis.

La verdad, para qué mentir, además de ilusión yo iba cargada con una dosis de ansia, no muy grande pero ahí estaba. Aunque comenzamos el camino hace un año, mis deseos de ser madre joven llevaban dándome la lata unos años, pero la situación no acompañaba y los miedos nos aconsejaron esperar un poco.

Hace un año, con 29, aunque no era tan joven como me hubiera gustado, podía iniciar la aventura sin prisa. Y así lo hicimos. Ésta es una etapa divertida, para que lo vamos a negar. A final de ciclo, cuando te das cuenta (o confirmas, porque si conoces tu cuerpo te das cuenta enseguida) de que no estás embarazada, aunque tienes una pequeña decepción, te ríes y dices: “Otro mes intentándolo” (lo que piensas es: “Otro mes haciendo filigranas para   “intentarlo” a todas horas y en cualquier lugar, jajaja).

A medida que avanzan los meses el bajón es mayor y entonces llega el momento: retraso de  varios días (yo que soy como un reloj), nervios, dudas, síntomas y más síntomas, comedura de tarro… Cuando por fin me decido a comprar una prueba, los síntomas se difuminan y ya no sé si son imaginaciones mías o no. Me despierto en mitad de la noche y no puedo aguantarme más. Sin decir nada a C me levanto y me hago una prueba. Positivo? Sí, hay una segunda línea pero tan débil que dudo si son imaginaciones mías. Decido no decirle nada a C y esperar a la mañana siguiente para hacerme otra prueba. No hay tiempo, a primera hora de la mañana comienzo a sangrar y ahí se acaba todo.

Desde entonces cada ciclo ha sido una decepción, que no por ser anticipada amortigua su golpe. Hasta que decido comenzar otra etapa del camino, buscar ayuda médica. El médico de cabecera me envía a ginecología pero, con las listas de espera que hay en España, hasta dentro de mes y medio no me toca. No quiero pensar cuándo comenzarán las pruebas.

Pues eso, que aquí os narraré el camino, a ver a dónde nos lleva…

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Acerca de porelcaminodificil

A veces las cosas no salen como deseas y debes tomar el camino más difícil. Lo importante es caminar y no detenerte en los baches. Llegarás, aunque los demás lo hagan antes y con menos dificultades, pero llegarás. Y cuando lo hagas, mirarás atrás, respirarás y sonreirás...
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